Cómo Modernización Informática elevó el rendimiento y la previsibilidad operacional con una implementación liderada por heimr
- El rendimiento de volúmenes de DB saltó a un nuevo nivel (ej.: 6 → 9 Gb/s en escrituras no secuenciales)
- Mayor previsibilidad en picos y rutinas operativas
- Resolución de problemas más rápida, con observabilidad consolidada
- Escalabilidad posible sin aumentos de costo sorpresivos
São Paulo, 2026 — Modernización Informática, govtech brasileña que desarrolla softwares integrados para entidades públicas, concluyó un proyecto de modernización de la capa de virtualización enfocado en un trío que importa para cualquier operación crítica: rendimiento, resiliencia y control de costos. La iniciativa fue liderada e implementada por heimr, con Red Hat OpenShift Virtualization Engine (OVE) como base de la nueva arquitectura.
Para quienes sostienen sistemas utilizados por alcaldías, cámaras municipales, fondos y autarquías, la “infra” no es un tema de bastidores. Es lo que garantiza la continuidad del servicio, el cumplimiento normativo y la confianza en el día a día.
“Cuando el rendimiento se convierte en una variable, el impacto no se limita solo a TI. Se refleja en la previsibilidad del servicio y en la tranquilidad operacional del negocio”, afirma André Frauches, Head of Operations de heimr.
“Esta implementación trajo una capacidad de innovación a mediano y largo plazo, convirtiendo la migración del hipervisor no solo en un reemplazo tecnológico, sino en una decisión estratégica. La plataforma viabiliza la transformación de aplicaciones monolíticas en microservicios dentro del mismo entorno base, favoreciendo la estrategia de inversión, permitiendo la implementación en entornos y nubes híbridas, y abriendo espacio para la innovación continua.” — Luciano Bustelli, Head of Innovation de heimr.
El contexto: cuando “funcionar” ya no es suficiente
Modernización Informática opera con soluciones para gestión tributaria, contabilidad pública, portales de transparencia, integración con e-Social, NFSe y rutinas de modernización administrativa. Es un escenario en el que la demanda crece, la exigencia de trazabilidad aumenta y la seguridad/LGPD es una premisa.
Con el tiempo, el entorno de virtualización comenzó a operar más cerca de su límite. El resultado se manifiesta de forma conocida: variación de latencia, sensibilidad a picos y mayor impacto de cuellos de botella de I/O en workloads de bases de datos.
“En ese momento, la conversación cambia. Ya no se trata de ‘agregar más recursos’. Se trata de recuperar la previsibilidad”, refuerza André.
La motivación: modernizar sin big bang
La premisa fue clara: elevar el nivel de la plataforma sin reescribir aplicaciones y sin generar disrupción en la operación. El foco estuvo en mantener la continuidad de lo que ya estaba consolidado (workloads en VMs) y modernizar lo que empezó a limitar el crecimiento: la base de virtualización y sus fundamentos de rendimiento y gobernanza.
“Modernizar, en este escenario, es menos cambiar tecnología y más recuperar el control sobre el rendimiento, el riesgo y el costo. Todo lo demás se convierte en consecuencia”, afirma André.
¿Por qué Red Hat OVE? Base moderna, camino claro
Red Hat OpenShift Virtualization Engine (OVE) se eligió como solución porque combina, de forma equilibrada, lo que las operaciones enterprise necesitan sostener:
- Continuidad operacional: modernizar la plataforma sin tocar la capa de aplicaciones
- Gobernanza y observabilidad: operar con claridad y respuesta rápida
- Trayectoria hacia workloads híbridos: VMs hoy, evolución al ritmo del negocio mañana
No es una apuesta por una tendencia. Es una base que reduce la fricción de evolución y aumenta la previsibilidad.
Cómo heimr condujo el proyecto: ingeniería de producción, no solo “setup”
La ejecución se organizó en ciclos cortos, con validaciones progresivas y criterios claros de aceptación. El objetivo era reducir el riesgo a lo largo del camino y no concentrar todo al final.
El proyecto siguió cuatro movimientos principales:
- Assessment orientado a riesgo – Mapeo de los puntos de contención y definición de guardrails (rendimiento, costo y disponibilidad). El foco fue ganar claridad y prioridad.
- Diseño del target y preparación del entorno – Implementación del OVE y ajustes necesarios para producción, con atención especial a red, almacenamiento y observabilidad.
- Validación en ciclos cortos – Checkpoints para demostrar ganancias reales, previsibilidad en picos, estabilidad en rutinas y criterios objetivos de “go/no-go”.
- Consolidación operacional – Observabilidad consolidada y rutinas de troubleshooting más eficientes, reduciendo el tiempo de diagnóstico y aumentando la capacidad de respuesta del equipo.
Rendimiento que se convierte en previsibilidad (y escalabilidad)
La modernización elevó el rendimiento de las bases de datos a un nuevo nivel: el rendimiento de volúmenes de DB saltó a un nuevo patamar (ej.: 6 → 9 Gb/s en escrituras no secuenciales), impactando directamente las rutinas más sensibles y los momentos de pico.
Con esto, la operación ganó previsibilidad: menos variación, mayor consistencia en el día a día y más gobernanza en un entorno crítico, donde la estabilidad reduce el riesgo y mejora la toma de decisiones.
Otro avance se dio en la respuesta a incidentes: con la observabilidad consolidada, el tiempo para detectar y entender los problemas disminuyó, reduciendo el período de exposición al riesgo y devolviendo mayor control al equipo.
Y, desde el punto de vista de la escalabilidad, el costo fue tratado como guardrail desde el diseño, creando un camino de crecimiento más controlado, sin depender de expansiones emergenciales o decisiones tomadas bajo presión.
André cierra con la esencia del proyecto: “Modernizar no es cambiar tecnología. Es recuperar el control. Cuando la base vuelve a ser previsible, la operación gana aliento y el negocio puede volver a decidir con calma.”